Unión, Progreso y Democracia es consciente de la grave situación financiera en la que se encuentran muchos ayuntamientos; también en Tres Cantos, aunque nuestra situación no sea tan desesperada como en otros municipios. Eso hace que para poder realizar unos presupuestos realistas en 2012, haya que actuar en un doble frente: incrementando la recaudación a través de los impuestos, tasas y precios públicos y haciendo un ejercicio de austeridad para intentar reducir los gastos y de esa forma intentar ajustar los gastos a los ingresos.
La situación que padecen la mayoría de ayuntamientos tiene su origen en las siguientes causas: una acusada disminución de ingresos provenientes del sector inmobiliario, que hace que la recaudación a través del Impuesto de Construcciones Instalaciones y Obras (ICIO) se haya reducido de forma notable, (aunque, a decir verdad, no de forma tan acusada en Tres Cantos, al tener en marcha el desarrollo del Nuevo Tres Cantos) y, por otra parte, la disminución de los ingresos por transferencias de otras administraciones, fundamentalmente del estado y de la comunidad autónoma. Los primeros como consecuencia de la reducción de ingresos por parte del estado, que se traduce automáticamente en una reducción de las transferencias a los ayuntamientos. En el caso de las comunidades autónomas, al encontrarse, ellas mismas, en una situación de graves dificultades, hace que restrinjan al máximo las transferencias hacia los ayuntamientos al tratarse de transferencias no incondicionadas. Esto pone en situación de dificultad a la mayoría de los ayuntamientos que ven cómo se reducen sus ingresos y se imposibilita el hacer frente a los gastos. También ha ocurrido que, a veces, los ayuntamientos, en época de bonanza, se embarcaron en proyectos que a día de hoy tendrían difícil justificación.
Si nos fijamos en los ingresos de los ayuntamientos vemos que los ingresos propios se regulan a través de las ordenanzas fiscales que, año a año, se revisan en fechas anteriores a la confección del presupuesto y que van a determinar la cuantía de los ingresos. Obviamente, cada partido político, atendiendo a su ideología, carga las tintas sobre uno u otro impuesto; pero es necesario que los partidos políticos realicemos un ejercicio de realismo huyendo de la demagogia que lo único que persigue es transmitir mensajes que llegan a la población pero que no resuelven los problemas. Nosotros queremos aportar ideas sensatas que contribuyan a hacer frente a los problemas y buscar soluciones.
En esa línea, en el último Pleno, UPyD hizo un par de de propuestas novedosas:
La primera fue incrementar el IAE para que la recaudación no gravite en exceso sobre el IBI. Afortunadamente en Tres Cantos tenemos un tejido empresarial de grandes empresas que son las que pagan este impuesto (no lo pagan aquellas cuya facturación es menor al millón de euros), entendiendo que una subida moderada en este impuesto permitiría incrementar la recaudación. Nuestra propuesta consiste en incrementar, a dichas grandes empresas, un 5% el coeficiente; lo que haría que contribuyeran un poco más a soportar las cargas del ayuntamiento en el que desarrollan su actividad. Para ellas no se ha tenido en cuenta el efecto de la inflación.
La segunda propuesta consistió en la reducción de un 10% de la tasa por la Licencia de Actividad para microempresas que, como Uds. saben, tienen que pagar las empresas cuando inician su activad. UPyD entiende que en las circunstancias actuales, con una tasa de paro tan elevada, es poco oportuno incrementar los tributos que dificulten el inicio de actividad para aquellos emprendedores de los que estamos tan necesitados y, menos aún, hacerlo en al inicio de la actividad, cuando las nuevas empresas tienen menos capacidad para hacer frente a los gastos.
Por otra parte y, una vez más, ante la insistencia del grupo de gobierno de que no sube el Impuesto de Bienes Inmuebles, tenemos que explicar lo que ocurre con IBI en Tres Cantos.
Unión, Progreso y Democracia pide al partido en el gobierno que no diga medias verdades; es verdad que al aprobar la ordenanza se mantiene el tipo impositivo o tipo de gravamen, pero ocurre que, como consecuencia de la revisión catastral de las viviendas realizada en el año 2009, subió el valor catastral de las mismas de forma muy notable. Según fuentes consultadas, en Tres Cantos el incremento medio del valor catastral fue del 158%. Teniendo en cuenta cómo se calcula la cuota integra a pagar, que es aquella que pagamos en el recibo del IBI la mayoría de los ciudadanos, salvo aquellos que tengan derecho a algún tipo de bonificación, verán Uds. cómo se incrementan los recibos a pagar los próximos años.
Sobre este impuesto es curioso observar cómo el partido en el gobierno modificó el tipo de gravamen a aplicar en el año 2010 (primer año de aplicación del los nuevos valores catastrales), con lo que el efecto en 2010 fue el de un incremento moderado, para evitar seguramente que tuviera repercusiones electorales, pero que una vez ratificada su mayoría absoluta en las elecciones locales viéramos a los pocos días cómo subía el recibo a pagar y, si no se hace nada, lo seguirá haciendo los próximos años, si se mantiene el tipo de gravamen y no se modifica el valor catastral, se traducirá en incrementos anuales muy por encima del Indicie de Precios al Consumo (IPC). Recordemos que el Ayuntamiento podría solicitar una nueva revisión a los 5 años. Recordemos también, que el Ayuntamiento tiene la potestad de bajar hasta el 0,1% el tipo impositivo los seis primeros años de la revisión catastral. Tampoco hay que ignorar que el valor catastral también tiene efecto sobre los impuestos estatales, el IRPF, por ejemplo. Por eso vamos a ilustrar cómo se calcula la cuota utilizando un ejemplo real y podremos ver cómo evolucionarán los recibos en años sucesivos, en el supuesto de que no se modifique el valor catastral y no se cambie el tipo de gravamen.
Vamos a tratar de explicar cómo opera este impuesto (con un ejemplo que es un caso real), y calcular cómo van a evolucionar los recibos de los próximos años si no se toman medidas.
Ésta es la forma de calcular el recibo a pagar:
La base imponible = Valor Catastral
Base liquidable (año n) = Base imponible (año n) – (CRn x DVC)
CRn es el Coeficiente Reductor anual.
DVC es la Diferencia de Valores Catastrales.
Cuota Íntegra (año n) = Base liquidable (año n) x Tipo impositivo (año n)
La cuota íntegra sería la cantidad a pagar, salvo que tengan derecho a algún tipo de bonificación.
Mediante una tabla y una gráfica podemos ver la evolución de los próximos recibos que nos pasarán al cobro.
Vemos cómo el IBI de este inmueble pasó de 357,17 € en el año 2009 y llegará a 471,68 € en el año 2012 para acabar, en el año 2019, en 823,34 €.
A Uds. les dejo que digan si, en su opinión, sube o no el Impuesto de Bienes Inmuebles.



